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sábado, 22 de abril de 2017

Las tetas de mi abuela

(No es continuación de los sastres, pero casi)


Mi abuela no es una Turista
Las abuelas fueron, sin pretenderlo, nuestras primeras disidentes, las incubadoras de los opositores de hoy en día. Si a estos les falta madurez, se debe a que fueron arrancados muy pronto de sus tetas pródigas.
Mi abuela, la única que conocí, murió hace años en otra latitud. Ni siquiera recuerdo qué edad tenía, y tampoco cuánto tiempo después del hecho concreto de su muerte llegó a mí el hecho concreto de saberlo. Mi padre dijo: Murió la vieja, y al decirlo vino a mi memoria la primera visita de mi abuela después que autorizaran los viajes de la comunidad. Se apareció con un pulóver en el que se leía: Yo no soy turista. Yo vivo aquí. Entonces no comprendí por qué mi padre se molestó por eso. El problema consistía en que la frase estaba en inglés. Por supuesto, cuando mi abuela regresó a Miami no me pude quedar con el pulóver.

martes, 21 de febrero de 2017

Silogismo del cosmonauta y el dinosaurio

-Respuesta de email No. 2-


Cesar y la Mascara de Anonymous
Desconozco el paradero de nuestro amigo. Sé que vive en el mismo Estado que tú, pero nada más. Cuando veo a su esposa, me dice que le escribe poco y como los locos. Ya sabes que ambos son la encarnación del despiste. Quizás algún día, al detener tu camión en uno de esos restaurantes al lado de la carretera, te lo encuentres de mesero. Él trabaja lo mismo de recolector de naranjas que de bodyguard de una estrella del porno. Y no le afecta. Dicen que guarda su aureola en una caja fuerte para que no la conviertan en folklore.
De todas maneras averiguaré si tiene correo y/o teléfono. Si das con él, seguro te prometerá visita, y ya puedes sentarte a esperarla. Pasarán, al menos, tres o cuatro de sus viajes anuales a Cuba. Nunca sé a ciencia cierta cuándo viene y cuándo se va. Sí te puedo certificar que cuando vengas tú, si está por aquí, lo encontrarás en el estadio viejo entrenando perros. César Millán se salva porque nuestro amigo no es pretencioso, de lo contrario ya lo hubiera desbancado de su programa “El encantador de perros”. Es la única persona que conozco que vive un año en los Estados Unidos, y cuando regresa no parece que haya salido de los predios del Casco Histórico…

martes, 17 de enero de 2017

Se vende balsa barata

Apuntes sobre micosis política

La Tierra, cualquier tierra, significa el único paraíso verdadero para todo navegante que, después de tantos años de vida a bordo, lleva ya el ánimo desalentado y la bodega exhausta.
José María Cabodevilla.
Robo de Cerebros
Largarse del país que te vio nacer es algo más complicado que viajar por el placer de cambiar de latitud y disfrutar de parajes exóticos o apoteosis urbanísticas. Lo digo porque muchas veces se ha simplificado el problema migratorio cubano reduciéndolo al deseo de viajar, algo que sigue siendo un sueño de difícil realización mientras el cubano sea considerado un posible emigrante lo mismo en la Antártida que en la Cochinchina.
Excepciones aparte, los cubanos no viajan: se van de su país. Buscar justificaciones en el robo de cerebros y en una vetusta mitología que habla de hipnóticos cantos de sirenas, es una falta de respeto a la vida y al reguetón. Algo ha fallado cuando tantas personas han intentado abandonar su tierra por los medios y las vías más inimaginables. Ni siquiera escribo patria. Los grandes maestros están pidiendo a gritos un minuto de silencio que dure un eón, para resguardar los conceptos que otros se han empeñado en triturar.

jueves, 5 de enero de 2017

Equívocos para matar la nostalgia

El derecho es incapaz de legislar los placeres de ciertas comidas y las
constituciones no pueden ordenar la fervorosa creencia en determinados
santos; en resumen, el poder no puede crear la cultura.
Richard Sennett.
Mar de Chica
Hace mucho tiempo pasamos del famoso punto de no retorno, ese que Yuri Gagarin no supo distinguir a pesar de su primicia cosmonáutica. Quizás su mentalidad cambió después de la circunvalación al globo terráqueo. Quizás ya nunca fue el mismo. Quizás nunca fue él mismo. Hace mucho tiempo no hay manera de aterrizar esta nave gongorina y gagariana.
Extrañar es reconocer que aquello que conocíamos, ya no nos resulta familiar. Es más un aferramiento a un cliché que una aseveración de lo conocido. Sólo cuando los detalles hacen mella en uno, es que se puede hablar de verdadera nostalgia.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Carta a una carta

A todos los que con sus huesos forman la arena del abismo del estrecho de La Florida,
para que los turistas que veranean en los cayos del norte de la isla
piensen que tal vez se broncean tendidos encima de los restos
de esos cuerpos perdidos para siempre.
Puede que así moderen un poco sus alabanzas.
Balsa en el mar
Llegas cuando espero una noticia y apareces resguardada en un sobre de diez centavos sin remitente ni sellos oficiales. Algún anónimo mensajero te echó por debajo de la puerta, quizás el mismo personaje que te redactó. Entenderás que así no puedo darte crédito.
Tu cuerpo ensamblado de ideas descansa lánguido ante mí. Te prefiero a distancia, sin tocarte. Sería una burla que ambicionara tu despliegue y te convirtieras de pronto en el gato de Cheshire, esfumándote a voluntad y dejándome tan vacío como estaba tu cuerpo antes de ser tatuado por una inspiración desconocida.