El derecho es incapaz de legislar los placeres de ciertas comidas y las
constituciones no pueden ordenar la fervorosa creencia en determinados
santos; en resumen, el poder no puede crear la cultura.
Richard Sennett.
Hace mucho tiempo pasamos del famoso punto de no retorno, ese que Yuri Gagarin no supo distinguir a pesar de su primicia cosmonáutica. Quizás su mentalidad cambió después de la circunvalación al globo terráqueo. Quizás ya nunca fue el mismo. Quizás nunca fue él mismo. Hace mucho tiempo no hay manera de aterrizar esta nave gongorina y gagariana.
Extrañar es reconocer que aquello que conocíamos, ya no nos resulta familiar. Es más un aferramiento a un cliché que una aseveración de lo conocido. Sólo cuando los detalles hacen mella en uno, es que se puede hablar de verdadera nostalgia.